El dinosaurio #41
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí. La que ya no estaba era ella.
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Cuando despertó, el dinosaurio todavía no se convertía en unicornio. Seguía esperando la valuación de la próxima ronda.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía no conseguía financiación para su startup (pero varios VCs estaban interesados si otro lideraba la ronda).
Cuando despertó, el dinosaurio tenía 87 nuevas notificaciones de LinkedIn. Ninguna era relevante.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía tenía 42 pestañas abiertas en el navegador.