Evaluaciones

Paradójicamente, el día que mejor me lavo los dientes es justo antes de ir al dentista. Creo que viene del mismo viejo hábito de estudiar para el examen en la noche anterior.

El problema es que es mucho más fácil memorizar una serie de hechos históricos, que desmemorizar una larga historia de sarro acumulado en los dientes.

Suscríbete Shuffle